lunes, 28 de diciembre de 2009

KILÓMETROS DE CELULOIDE (Y II)

A
ston Martin DBS, Ford Mustang GT 390, Plymouth Fury 1958, Ford Gran Torino Sport 1972 y Checker Marathon. Cinco máquinas. Cinco coches míticos que fueron inmortalizados en la gran pantalla y que forman parte de nuestros sueños. Hace unos meses (concretamente en julio), entregábamos la primera parte del reportaje sobre coches de película míticos. Ajústense los cinturones, dejen las palomitas a un lado y apretemos el acelerador para hablarles de otros cinco modelos con protagonismo en el Séptimo Arte.

Plymouth Valiant 1971
El Plymouth Valiant de 1971 es uno de los grandes héroes de la historia del cine... y uno de los olvidados. Este carismático modelo, conducido por Dennis Weaver intentando escapar del oxidado y homicida diablo sobre ruedas -un camión Peterbil 281 de 1955- es todo un clásico del cine, aunque la película (cuyo título original era Duel, luego trasladado al español como El diablo sobre ruedas), fuera concebida originariamente por Steven Spielberg para la televisión. Su color rojo brillante, escogido por el director para que resaltara mejor frente a los colores ocres del desierto, su imagen de fragilidad frente al espeluznante camión... y su capacidad de aguantar todo tipo de ataques le hacen merecer el título de automóvil más sufrido de la historia del cine... con sacrificio final incluído.



Tucker Sedan 1948
Una joya de la automoción. El Tucker Sedán de 1948, del que sólo se produjeron 51 unidades es la plasmación absoluta del sueño de un hombre -Preston Tucker, promotor y dueño de la empresa del mismo nombre- y de cómo la (cruda) realidad de un mercado controlado por grandes corporaciones puede dar al traste con el mismo. El Tucker y sus diferentes variantes tuvieron una vida larga. Nada menos que de 1959 a 1982. Su efigie llegó a ser tan típica de Nueva York como el Empire State o el Rockefeller Center. Francis Ford Coppola inmortalizó (en Tucker, un hombre y su sueño) la lucha épica del fabricante de este super-avanzado vehículo para la época: perímetro envolvente anti-choque, un motor de prestaciones y concepción muy superiores a las de sus competidores de entonces, una luz central a lo cíclope que se orientaba según la dirección de las ruedas... Todo hecho para luchar contra las Big three las tres grandes empresas de la época: General Motor, Ford y Chrysler.



DeLorean DMC-12
El Delorean -llamado así también como modelo porque su fabricante, DeLorean Motors Company, sólo llegó a sacar un vehículo-, este DMC-12, que fue inmortalizado como singular máquina del tiempo en las sucesivas entregas de Regreso al futuro. Si bien el primer prototipo apareció a finales de los 70, lo cierto es que la producción del mismo solamente se realizó durante un año (de 1981 a 1982), hasta que la empresa quebró y su promotor, John De Lorean, fue arrestado acusado de tráfico de estupefacientes, aunque posteriormente fuera exonerado de todos los cargos. Sus puertas de alas de gaviota, su carrocería metálica de acero inoxidable y el resto de detalles de su espectacular y único diseño -concebido por el célebre italiano Giorgetto Giugiaro-, le aseguran ya un lugar propio en la historia... y hay noticias de que, posiblemente, el DMC-12 vuelva a fabricarse, con cuentagotas, de la mano de un empresario norteamericano.



Ford Mustang Mach 1
Atención: ¿quieren saber quién es uno de los pocos coches que ha tenido tratamiento de estrella en una película? Pues nada menos que Eleanor, el nombre que se le concedió a esta auténtica maravilla de Ford Mustang Mach 1 de 1973 para su participación en el film Gone in 60 seconds. Este nombre, además, se hizo extensivo tanto a la secuela como al remake -60 segundos-, realizado en el año 2000 sobre las peripecias de un ladrón de coches que ha de robar 50 potentes vehículos en menos de un día, interpretado por Nicolas Cage. Con todos los respetos a Angelina Jolie, la verdadera belleza de esta película volvía a ser Eleanor, esta vez una adaptción de un Mustang de 1967.



Jaguar MK VIII 1957
Si todo es simbología en Vértigo (De entre los muertos) una de las más grandes películas de la historia del cine -colores, palabras, sueños, interpretaciones-, la misma no podría dejar de empapar a todo lo que aparece en dicha película, coches incluídos. Si la de Bullitt es la mejor persecución jamás filmada, el seguimiento que hace el detective privado ‘Scottie’ Ferguson de la misteriosa Madeleine Elster, al suave ritmo del score de Bernard Herrmann es una joya para todos los amantes del cine. Hermann ya acompañó con su composición (la última que hizo), los recorridos nocturnos en su Checker Marathon de Robert de Niro en Taxi driver. Volviendo al filme de Alfred Hitchcock, Kim Novak, que encarna a la fantasmal Madeleine, recorre las calles de San Francisco al volante de un Jaguar MK VIII de color verde mientras que el detective, encarnado por James Stewart, la sigue en un Desoto Firedome Sportsman Hardtop Coup del 56, de color blanco. Su periplo, a medio camino entre el vagabundeo sin rumbo fijo -de ella-, y la obsesión de él por intentar entender una realidad que se le escapa, configuran una persecución automovilística que más parece una cortejo. Finalmente, y por si alguien dudara del simbolismo que tienen los coches en esta película basta con ver el coche de la tercera parte del triángulo. El de la aburrida solterona Midge (papel interpretado por Barbara Bel Geddes), eterna pretendiente de Stewart, que tiene un convencional Volkswagen... de color gris.



En total, el repaso ha acudido a diez coches míticos, a diez referencias que se han convertido por derecho propio en protagonistas de nuestros sueños... cinéfilos.



martes, 22 de diciembre de 2009

EL PASO A PASO DE OBAMA


U
n nuevo obstáculo ha sido salvado. Barack Obama puede dormir tranquilo... de momento. El pasado fin de semana el Senado otorgaba el nihil obstat a la reforma sanitaria planteada por el presidente de Estados Unidos, un Obama que quiere perseguir el sueño de una sanidad pública, más igualitaria y universal, menos discriminatoria y más eficaz. Es consciente de que no es fácil puesto que tanto en las filas de la oposición republicana como entre sus propios correligionarios existen voces que discrepan de los planes del presidente que echarían por tierra Eldorado que tienen montado los lobbies de las aseguradoras.

Sin embargo, Obama ya ha sorteado dos dificultades. La Cámara de Representantes, primero, y ahora el Senado, han dado su visto bueno al documento presentado por la Administración demócrata. Toca ahora votar (presumiblemente en Nochebuena) y el proyecto de ley podrá seguir su curso para que en un futuro no muy lejano, Estados Unidos pueda presumir de tener un sistema sanitario equiparable al de los países europeos.

Sin embargo, EEUU no va a disfrutar de una sanidad gratuita como la que tenemos en España. La versión definitiva de la medida que proponen los demócratas ha eliminado la creación de una opción pública, un seguro sanitario verdaderamente público que compitiera con el sector privado. En su lugar, se permitirá a las aseguradoras que puedan ofrecer planes de cobertura en todo el país, en lugar de estar sometidos a las regulaciones de cada estado diferente. Quizás es lo más parecido que entienden los estadounidenses por sanidad pública.

El embrollo sanitario de EEUU da que pensar. Y es que por muchos fallos y por muchas críticas vertidas contra nuestro sistema de salud, debemos pensar en que tenemos la suerte de disfrutar de un sistema que no discrimina y que garantiza la atención. En esto, sí somos unos privilegiados.



lunes, 21 de diciembre de 2009

DE CAMPOS Y HOMBRES


C
omo en De ratones y hombres, la novela de John Steinbeck, el agricultor castellano-manchego busca su particular edén en un campo que sea el sustento familiar. Esta comunidad autónoma va a seguir teniendo en el sector primario una base fundamental de su crecimiento económico futuro, y aunque se busquen nuevos sectores productivos que saquen a Castilla-La Mancha de ese maniqueo concepto del “secular atraso”, debemos ser consciente de lo que el campo ha dado a esta región. Por eso atendemos a todo lo noticioso en torno al sector primario.

La última novedad que hemos conocido es la de un apoyo importante para el sector. El presidente regional, José María Barreda, ha anunciado que su Gobierno va a aprobar dos líneas de subvención para favorecer el cultivo del viñedo en zonas de secano y la cría extensiva de ganado ovino y caprino. Todo ello con el beneplácito de la Comisión Europea que incluso ha otorgado una ampliación de las ayudas tras consultas con el Ejecutivo autonómico.

Este espaldarazo en forma de 147,5 millones de euros (de los que 125 serán para el viñedo y 22,5 para las explotaciones ganaderas), viene a señalar la importancia otorgada por el Gobierno de Barreda a las políticas agrarias, denotando un esfuerzo por ayudar a un sector que ha vivido de forma especialmente virulenta, la crisis económica que nos ha tocado sufrir en estos últimos tiempos.

Además, las ayudas responden a las peticiones hechas desde el campo castellano-manchego que había solicitado mayor apoyo para el viñedo (principal industria agroalimentaria de la región), y para la cabaña ovicaprina que andaba con la soga en el cuello por las dificultades económicas.

La defensa de estos factores productivos es y debería seguir siéndolo, una tarea primordial para los Gobiernos presentes y futuros de la comunidad autónoma. En definitiva, se trata de proteger lo nuestro.



viernes, 18 de diciembre de 2009

EL INVIERNO QUE PARÓ A HITLER

A
dolf Hitler odiaba el invierno. No le gustaba la nieve. Echaba pestes del frío. Probablemente todo esto no se lo encuentre en un libro de historia, sino que forme parte más de la lógica a la vista de los acontecimientos. La causa la encontramos en los campos de batalla rusos, donde el III Reich empezó a cavar su propia fosa unos años antes de que cayera Berlín.



Todo empezó un 18 de diciembre de 1940. Ese día, un envalentonado Hitler, en plena ola de éxitos militares, con media Europa sojuzgada bajo su manto y con Inglaterra al borde del colapso, tuvo la idea de lanzar su maquinaria militar contra el otro gran enemigo (Estados Unidos, aún no había entrado en guerra): la Unión Soviética esperaba reguardada por el Pacto de No Agresión firmado con los alemanes. A Hitler esa “minucia” no le importó y puso en marcha la Operación Barbarroja.

Este operativo abrió el frente oriental en Europa, convirtiéndose en el teatro de operaciones más grande de la guerra, escenario de las batallas más grandes y brutales del conflicto en suelo europeo. La Operación Barbarroja significó un duro golpe para las desprevenidas fuerzas soviéticas, que sufrieron fuertes bajas y perdieron grandes extensiones de territorio en poco tiempo. No obstante, la llegada del invierno ruso acabó con los planes alemanes de terminar la invasión en 1941. Durante los meses de temperaturas más bajas, el Ejército Rojo contraatacó y anuló las esperanzas de Hitler de ganar la batalla de Moscú.



Antes de estos hechos finales, en el ideario de Hitler estaba la expansión hacia el Este dentro de su política de “espacio vital”, aunque esta era una aspiración alemana previa a la Primera Guerra Mundial. Ya en 1918 en la Paz de Brest-Litovsk, los bolcheviques habían cedido Ucrania, Polonia, Bielorrusia y los países bálticos. Hitler ya lo avanzaba en Mi lucha: “La guerra contra los soviéticos es una cruzada de Europa contra Asia: se trata de enviar al fondo del continente asiático a quienes hacen correr al Nuevo Orden europeo y nacionalsocialista los mismos riesgos que hacían correr los hunos de Atila a la Europa romana”. El territorio conquistado se convertiría en el espacio vital que satisfaría las necesidades de tierra y materias primas para la población alemana durante siglos.

Operación en marcha
En diciembre de 1940, el Führer firma la Directiva nº 21, que contempla la invasión relámpago de la Unión Soviética, que debía ser aniquilada, teóricamente, en una sola campaña de apenas un par de meses. El plan de Hitler es hacer avanzar simultáneamente tres ejércitos, que deben girar a continuación sobre ellos mismos, para cercar a los ejércitos soviéticos en enormes maniobras de tenaza para posteriormente aniquilarlos.

En el momento del ataque estaba en vigor el pacto de no agresión germano-soviético de agosto de 1939, por el que ambas potencias se definían sus esferas de influencia en Europa oriental. El pacto sorprendió al mundo debido a la hostilidad mutua y a las ideologías diametralmente opuestas de los firmantes. Sin embargo, la beligerancia de la Alemania nazi, pudo más.

Al inicio de las hostilidades, la Wehrmacht presume de victorias en todos los frentes. Sin embargo, ya se le plantean al vencedor provisional graves problemas: no se ha sometido a Gran Bretaña. La Operación León Marino (el plan para invadir Gran Bretaña), se pospuso sine die y cuando se puso en marcha, el operativo salda con un fracaso para la Luftwaffe. Además, las operaciones de guerra submarina no doblegaron a los británicos. Por otro lado, los países ocupados empiezan a reaccionar. Se desarrollan movimientos de resistencia apoyados por Gran Bretaña mediante emisiones de propaganda de la BBC.



Por su parte, Estados Unidos ha abandonado su estado de neutralidad por uno de no beligerancia. Tras la caída de Francia, Washington inicia el primer reclutamiento realizado en tiempo de paz de su historia e incrementó considerablemente su presupuesto militar. Era cuestión de tiempo que EEUU se viera arrastrado a la guerra. Hitler era consciente del peligro que acarreaba este nuevo “invitado”.

Por otro lado, antes de tomar la decisión de invadir la Unión Soviética, la posición de Moscú era un interrogante. Además, la URSS tenía pretensiones territoriales que asustaban a Hitler: ya se había anexionado la parte oriental de Polonia, Estonia, Lituania, Letonia, obtuvo concesiones teritoriales de Finlandia como consecuencia de la Guerra de Invierno ruso-finesa de 1939-40 y miraba hacia los Balcanes.

Hitler quería en los campos de la URSS otra campaña relámpago en el verano de 1941 que acabase con el derrumbe del ejército soviético en un par de meses, por lo que las fuerzas armadas alemanas no se equiparon para combatir en invierno. Alemania no estaba preparada para un guerra de larga duración, por lo que se esperaba que una victoria rápida sobre la URSS obligaría a Gran Bretaña a aceptar una paz negociada y con ello el fin de la Segunda Guerra Mundial y la victoria del Reich.

El domingo 22 de junio de 1941, los alemanes pusieron en marcha a más de cuatro millones de hombres: 3,5 millones de alemanes y un millon de aliados aglutinados en 225 divisiones, junto a 4.400 tanques y 4.000 aviones, convirtiendo a Barbarroja en la operación terrestre más grande de la historia. En un principio el ejército soviético se derrumbó. Las fuerzas acorazadas alemanas se movieron rápido aislando y capturando grandes cantidades de soldados enemigos. La Luftwaffe se ocupó de destruir la mayoría de los anticuados aviones de las fuerzas aéreas soviéticas antes de que pudieran despegar del suelo. En un mes, Bielorrusia y el Báltico estaban en manos alemanas aunque en el sur hubo que esperar a agosto para alcanzar el río Dniéper, ordenando Hitler que parte del grupo central de operaciones se dirigiera al sur para cerrar una tenaza en torno a Kiev, lo que provocó la mayor captura de soldados enemigos de la historia (más de 800.000). Sin embargo, esto retrasó el asalto a Moscú. El führer desconocía las imprevistas consecuencias de esta acción.

Rumbo a Moscú
En octubre, los alemanes se dirigieron a Moscú con el invierno en curso. El atraso inicial de la operación (aproximadamente unas cuatro semanas) resultó ser crucial para la paralización del avance. Además, el fango provocado por las primeras lluvias otoñales hicieron que las operaciones casi se paralizasen, aunque los nazis lograron una última victoria en Viazma, comparable a la obtenida antes en Kiev.

Con los soldados alemanes logrando victoria tras victoria, los periódicos germanos aseguraban que era una guerra prácticamente ganada. Las pérdidas rusas habían sido inmensas pero Stalin apeló al patriotismo mediante el recuerdo de la invasión napoleónica y olvidando toda ideología, llamó a su pueblo a la defensa de la patria. El derroche de vidas que prodigaban los rusos causaba asombro a los alemanes. La resistencia soviética sorprendió al mando alemán.

El momento crucial de la operación Barbarroja, sin embargo, fue cuando las tropas alemanas del grupo de ejércitos centro (comandado por Heinz Guderian) avanzó hasta 25 kilómetros de Moscú en diciembre de 1941. Sin embargo, los alemanes empezaron a ver el infierno en el que se estaban metiendo. El intenso frío (-50°C) y la llegada de divisiones soviéticas de Siberia hizo retroceder a los alemanes 200 kilómetros hacia el oeste en la llamada batalla de Moscú. No hubo modo de volver a tomar dichas posiciones. Hitler destituyó a Guderian.

El principio del fin
Este impresionante retroceso de las filas germanas constituyó el fin de la Operación Barbarroja. Las dos plazas que había que tomar antes de otoño, Moscú y Leningrado, fueron imposibles de conquistar. En las nieves soviéticas, se escribieron por el camino épicos episodios bélicos como el sitio de Stalingrado o el propio cerco a la antigua capital de los zares.

Entre las causas del fracaso alemán en la campaña de la Unión Soviética se pueden citar la falta de información fiable del número de divisiones, armamentos y ubicación en el escenario del ejército soviético (una absoluta falta de previsión por parte del alto mando alemán), la falta de abastecimientos al creer Hitler que la campaña iba a convertirse en una nueva blitzkrieg (guerra relámpago), la vastedad del espacio soviético, que imposibilitó al inmenso ejército alemán abarcar todas las posiciones, la subestimación que Hitler hizo sobre la moral combativa y la industria militar soviética (Stalin tiró aquí de épica y de patriotismo para exacerbar a los suyos), la falta de la experiencia en terreno por parte de Hitler, quien tomaba decisiones militares de carácter técnico sin ser oficial profesional, o la destitución de oficiales competentes como von Bock, Guderian y Brauchistch, retirándolos del mando en medio de campañas importantes. Las informaciones del espía comunista alemán Richard Sorge, también fueron fundamentales para poner fin a los planes expansionistas alemanes.

Pero de todas las causas que explican el fracaso de Hitler en el este, el “general invierno” de 1941-1942, fue el gran culpable. A este soldado invisible, que ya tumbó un siglo antes a las huestes napoleónicas, la Historia le debe, con sus temperaturas históricamente extremas que limitaron la capacidad militar y moral del combatiente alemán, el haber parado al “monstruo” nazi.



martes, 15 de diciembre de 2009

DE ESAS PALABRAS A ESTOS HECHOS


D
e un hecho incontestable (los brotes verdes anunciados se han quedado mustios antes de crecer, ergo, aún estamos en plena crisis), a otro que lo es aún más: el Gobierno sale de la Conferencia de Presidentes Autonómicos sin haber concretado medidas para iniciar el camino de la recuperación. Eso sí, sobre el papel, ha propuesto una batería de medidas que han seducido a unos y han sido vituperadas por otros. Ya sabe el lector quien se alinea a un bando y quien a otro.

De momento, las propuestas del Ejecutivo de Zapatero están negro sobre blanco. Al corifeo socialista que ha aplaudido las aportaciones del presidente y de su gabinete económico, ha respondido el también socialista José Antonio Griñán (presidente de la Junta de Andalucía), exigiendo medidas concretas.

Sin embargo, es de agradecer el esfuerzo del Gobierno por plantear a las comunidades autónomas iniciativas tan interesantes como un conjunto global de medidas para sortear juntos la recesión. Entre ellas, está la constitución de un grupo de trabajo que en tres meses proponga cómo se establecería un reconocimiento académico de los conocimientos adquiridos en la formación académica, de avance en la conectividad de los sistemas públicos de empleo y para favorecer la coordinación de las políticas aplicadas por cada una de las administraciones a quienes han agotado las prestaciones contributivas en protección de desempleo. Reducir el déficit de aquí a 2013 para cumplir con los criterios de cohesión, austeridad política, mejor funcionamiento de las administraciones, impulsar la política industrial, la ganadería, el agua y la agricultura, son otros apuntes hechos desde Madrid que han sido acogidos con sonrisas por las comunidades socialistas y con recelo absoluto por las gobernadas por el PP, que buscan planteamientos menos difusos y más pragmáticos.

Se ve el final de la pesadilla económica, pero el dejarse ir hasta la luz no es aconsejable. Zapatero debe poner atajos con medidas más efectivas porque por el momento, sólo hay negro sobre blanco.



viernes, 11 de diciembre de 2009

OVNIS QUE PERSIGUEN AVIONES: EL CASO MANISES

S
e han cumplido recientemente veinte años. La historia sucedió el 11 de noviembre de 1979. Un Super Caravelle de la compañía TAE procedente de Salzburgo con destino Tenerife, despegó del aeropuerto de Son Sant Joan de Palma de Mallorca. El avión llevaba a bordo 109 pasajeros, que en su mayor parte procedían de Austria y Alemania. Al frente del aparato, el comandante Javier Lerdo de Tejada, con más de 8.000 horas de vuelo y 14 años de experiencia.

Alrededor de las 23.00 horas, el comandante Lerdo de Tejada detectó una extraña señal en el canal de emergencia de la radio de a bordo. Cuestionado sobre la misma, desde el control aéreo de Barcelona les dijeron que esa señal parecía proceder de algún lugar próximo en la ruta de vuelo que el aparato llevaba, por lo que para poder visualizar mejor el cielo apagaron las luces de la cabina. De pronto, el mecánico de vuelo, Francisco Javier Rodríguez, observó dos extrañas luces de color rojo al lado izquierdo de la aeronave.

De súbito, las misteriosas luces se aproximaron velozmente hacia el avión, por lo que el comandante dio cuenta a la torre de control del aeropuerto de El Prat, en Barcelona, de lo que estaba sucediendo, pero desde allí se les informó de que no se apreciaba ningún objeto semejante en la pantalla del radar. El comandante Lerdo de Tejada y toda la tripulación no daban crédito a esas palabras, ya que ellos seguían viendo con toda claridad esas luces en lo que en la jerga de navegación se calificaba como “a las 10 de su posición”, y lo más inquietante, cada vez se acercaban más. La transcripción de la conversación entre El Prat y el TAE no deja lugar a dudas:
TAE (vuelo Salzburgo-Tenerife): ¿Me confirma que tenemos algún tráfico próximo a nosotros a nuestra izquierda aproximadamente a unas 4 o 5 millas?

ACC (Torre de control de El Prat):
297, negativo no hay tráfico notificado.

TAE: Tenemos dos señales, luces rojas como de aquí a unas tres millas a las 10 de nuestra posición... Aproximadamente a nuestra altura.

ACC: 297, no tenemos información de ningun tráfico procediendo de esa ruta, es usted el único que procede de Ibiza-Alicante.

TAE: Muchas gracias... No es posible ese tráfico.

(...)

ACC: ¿Me confirma si va en su misma dirección?

TAE:
Afirmativo. Lo tenemos cada vez más cerca. Barcelona, sólo puedo ver dos luces rojas.

ACC: TAE 297, no tenemos ningún tráfico notificado en los alrededores, también hemos llamado a Palma para ver si fuera a nivel 240 e inferior y nos han dicho que no tenían ningún tráfico notificado.

TAE: He incrementado la raíz del ascenso a ver si a través de 280, y el tráfico éste sube mucho más rápido que nosotros y se acerca cada vez más. Pongo rumbo Valencia.

Esta conversación prueba el desconcierto tanto de la torre de control de Barcelona como de los tripulantes del TAE. Conforme pasaban los minutos el objeto se aproximaba más y más al Super Caravelle, por lo que ante tal situación Lerdo de Tejada tomó la decisión de incrementar su velocidad de vuelo, en un intento de despegarse del molesto y desconocido objeto volador. Tras esta maniobra evasiva lograron dejar atrás las luces, pero un instante después volvían a tener el objeto pegado a la cola del avión.

Según las descripciones de los tripulantes el objeto parecía tener unos 200 metros de envergadura y por su comportamiento era evidente que estaba siendo pilotado o dirigido por una inteligencia experta en vuelo. Su velocidad era mucho mayor que la máxima que podía alcanzar el Super Caravelle y su comportamiento, impredecible y sorprendente, ya que “daba aceleraciones impresionantes en décimas de segundo y se detenía bruscamente en seco”, en una especie de juego del ratón y el gato con el avión.

Rumbo a Valencia
Lerdo de Tejada temía que ese juego que el objeto estaba realizando presentaba un serio e inminente riesgo de colisión con su avión pues se cruzaba delante del mismo y seguía su rumbo, así que el comandante, en un gesto de responsabilidad, tomó la decisión de dirigirse al aeropuerto más próximo para tomar tierra. El de Manises en Valencia, era el destino elegido.

Desde Barcelona se comunicaron con el Centro de Operaciones de Sector, para que el radar Pegaso (centro neurálgico de la defensa nacional), situado en Torrejón de Ardoz, rastreara la presencia de un objeto no identificado. El operador de la pantalla del radar no captaba señal ninguna del misterioso objeto que estaba persiguiendo al avión de Lerdo de Tejada.

Por otra parte se estaba produciendo un fenómeno contradictorio y desconcertante en el Escuadrón de Vigilancia Aérea de Benidorm, conocido como EVA 5, donde se recibían los ecos de hasta cinco objetos entre los 9.000 y los 11.000 metros en la trayectoria del vuelo del TAE. Al parecer el avión estaba siendo perseguido por varios objetos. Desde tierra más de 40 personas afirmaron haber visto las luces, entre ellos el director accidental del aeropuerto de Manises.

Poco después de que Lerdo de Tejada aterrizara en Valencia, tres luces que no habían sido detectadas por el radar se aproximaron al aeropuerto. Los ingenieros de pista pusieron en marcha el encendido de las luces de pista ya que la intensidad de las luces era tan fuerte que las confundieron con luces anticolisión de aviones.

El Ejército del Aire decidió entonces entrar en acción. El capitán Fernando Cámara despegó de la albaceteña base aérea de los Llanos a bordo de un caza Mirage F-1 antes de las dos de la mañana, y en pocos minutos, localizó sobre la vertical de Valencia una luz extraña a la que no se pudo acercar, a pesar de acelerar su caza hasta velocidad de 1.000 kilómetros por hora. La luz del objeto cambiaba de color. Al llegar a Valencia, Cámara solicitó incrementar su velocidad a 1.4 Mach, es decir, por encima de la barrera del sonido. Gracias a este incremento consiguió aproximarse algo más a las extrañas luces pudiendo entonces distinguir una forma troncocónica de la que manaba luz. El capitán comenzó a percibir unas extrañas interferencias muy parecidas a la que días antes había detectado al sobrevolar los buques de la Sexta Flota norteamericana en unas maniobras en el Mediterráneo. “Aquel objeto -según reconoció más tarde-, no daba señal de infrarrojos, es decir, no emitía ninguna fuente de calor. Debía de propulsarse por alguna energía desconocida”.

El capitán Cámara vivió momentos de tensión entre las interferencias y las señales de emergencia de los dispositivos del avión que avisaban que el caza estaba a tiro de un posible enemigo por la derecha y la parte delantera del avión. El objeto, en pocos segundos, aceleró y se distanció. El caza del capitán Cámara varió su rumbo y se dirigió de nuevo hacia el Mediterráneo. Allí detectó un segundo objeto que emitía destellos rojos y verdes de forma alternada, encontrándose estático frente al mar. Cuando el caza se aproximó, el misterioso objeto aceleró bruscamente en dirección a las Baleares. Tras una inútil persecución y ante el riesgo de quedarse sin combustible, Cámara regresó a Albacete.

Hipótesis
En 1998, el investigador valenciano Juan Antonio Fernández Perís, hizo públicos los resultados de un minucioso estudio sobre el denominado “caso Manises”, el cual concluía que “los pilotos del TAE pudieron confundir las luces de la refinería de Escombreras situada al borde del Mediterráneo en Cartagena, con las luces rojas que motivaron la alarma”. Fernández Peris llegó a esta conclusión tras estudiar la trayectoria del avión, dirección, altura y del análisis de fotografías aéreas de la propia refinería que muestran las dos torres de combustión que pudieron confundir los pilotos”. Para el investigador, cada capítulo del suceso no tiene relación con el anterior. Esta forma de abordar la investigación coincide con la que llevó a cabo el juez informador del Ejército.

Toda la confusión pudo originarse, según deduce el investigador, como consecuencia de las excepcionales condiciones de visibilidad de aquella noche, “las mejores de todo el siglo” que facilitaban la observación de puntos de luz muy lejanos. Cálculos matemáticos desde la posición del avión y el ángulo de visión de la permiten deducir que la separación angular de las chimeneas, el tamaño de las llamaradas y el diámetro angular coincide con las declaraciones de los testigos.

¿Qué perseguía?
Sin embargo algo quedaba por explicar, ¿qué era lo que persiguió el caza de Los Llanos? Para Fernández Perís, tras estudiar la conversación que figura en el informe del Ejército del Aire, el capitán Cámara pudo haber estado persiguiendo cuerpos del firmamento tales como Júpiter y también las chimeneas de Arczew en Argelia. En cuanto a las extrañas interferencias que Cámara detectó en los sistemas electrónicos del avión pudieron ser, según Fernández Perís, consecuencia de acciones de guerra electrónica, debidas a las contramedidas electrónicas procedentes del buque estadounidense LHP2 Iwo Jima. Pero precisamente, un informe de la Sexta Flota indica que ninguno de sus sistemas pudo influir en la navegación aérea de esa noche. Entonces, ¿qué ocurrió? Dos décadas después, el misterio de Manises sigue abierto.



domingo, 6 de diciembre de 2009

AMSTERDAM: ALGO MÁS QUE PECADO




H
eldhaftig, vastberaden, barmhartig” (“Valiente, decidida, misericordiosa”). Amsterdam está marcada por su historia reciente. Tras la invasión nazi en la Segunda Guerra Mundial, le fue otorgado ese lema que resume el carácter del que vive en la capital. Curtidos, pero abiertos; liberales, pero orgullosos de las tradiciones. Holanda es diferente y Amsterdam es el reflejo de la personalidad neerlandesa.

De Amstedam se ha dicho de todo: ciudad permisiva, del pecado, de los fumetas, de las bicicletas, del mercado de pulgas y de las flores. Pero bajo esta urbe, una de las más animadas de toda Europa, se esconde una pulsión por la vida impresionante que por ejemplo, el Día de la Reina (el 30 de abril), se desparrama por todos sus rincones. La gente sale a la calle a vender lo que no le sirve. El manto naranja (el color nacional), lo invade todo y denota que esta ciudad es la más mediterránea de las no mediterráneas.

Como toda ciudad abierta al mar, Amsterdam refleja el espíritu abierto de sus habitantes. Como por arte de magia, esa visión del mundo aperturista, se transmite no sólo al resto del país sino también al visitante. Amsterdam es acogedora por naturaleza y contiene suficientes atractivos como para dedicarle un artículo como éste. Pero, ¿qué les parece si nos damos una vuelta por la capital holandesa?

El paseo puede iniciarse en Centraal Station, la puerta de acceso terrestre a la ciudad. A pocos pasos de allí se ubica la ciudad más acuática, el último barrio de moda en Amsterdam. Oosterdokseiland, o isla de las dársenas del este, es un proyecto que servirá para ampliar el territorio metropolitano. Concluirá con la mayor biblioteca pública de Holanda, un conservatorio de música, hoteles, restaurantes y viviendas de arquitectos de primerísima fila. A pesar de estar en crecimiento, la zona del puerto suscita suficiente interés para atraer la atención del viajero. Un conjunto de pasarelas sobre el agua conducen al contemporáneo Stedelijk Museum, al Club 11, restaurante de día y bar de copas de noche, y al Nemo, un museo de la ciencia rodeado de agua.

La plaza Dam es nuestra siguiente parada. Contiene la esencia de Amsterdam, aunque a ella no llega el agua. Es el corazón peatonal y el mejor ejemplo de la convivencia entre viandantes, tranvías y bicicletas. Agua, bicicletas... Casi sinónimos de lo que es esta ciudad. Por un lado, no se puede comprender la historia de esta capital sin su relación de amor-odio con el agua. Casi la mitad de su superficie ha sido ganada al mar. Con eso está dicho todo. La bici... bueno, para comprenderlo es mejor ir allí y vivir esa... cultura.

Ahora vámonos de museos. El Van Gogh (en Paulus Potterstraat, 7), alberga la más amplia colección de obras del pintor holandés, lo que lo convierte en un lugar de visita imprescindible. Muy cerca, también en el entorno del Museumplein, hay otra pinacoteca fundamental, el neogótico Rijksmuseum. Otra cita curiosa la tenemos en el barrio judío, un distrito que contaba con más de 100.000 habitantes antes de la Segunda Guerra Mundial. Casi todos fueron deportados, y la mayoría, asesinados. Hoy, resisten varios templos restaurados como la Gran Sinagoga -paradójicamente, la más pequeña y antigua-, arrasada por los nazis y restaurada para acoger la sede del Museo Judío.

Los amantes de los paseos puramente turísticos (y quizás rutinarios, aunque no por ello, dejen de ser interesantes), pueden pasarse por la Casa de Ana Frank (en la calle Prinsengracht), ver la belleza de Amsterdam desde los canales en alguno de los múltiples cruceros que existen o tumbarse en el césped del impresionante Vondelpark.

Clubs y bares
Una vez alimentado el espíritu, hagamos lo propio con goces más terrenales. No. No nos vamos a ir al Barrio Rojo, porque eso ya sería caer demasiado en el topicazo. ¿Para qué? El avezado lector ya sabe lo que es y lo que se va a encontrar allí. Mejor cultivemos la cultura club. En Amsterdam tenemos un buen número de ellos (Hotel Arena, Escape, Powerzone, Supperclub, Chemistry, Melkweg, Paradiso, Panama o Club 11), donde asistir a incesantes sesiones de trance o progressive, pasando por el mejor rock de la escena independiente.

Si quieren bares algo más “normalitos”, no dejen de pasarse por Rembrandtplein y Leidseplein, auténtico centro de la vida social de la capital junto a la histórica plaza Dam. Si están esperando a que les hable de los coffe shops... sí, existen, y sí hay permisividad con las drogas... pero no se crean todo lo que cuentan. Cerca de Leidseplein se encuentran algunos de los de más solera. Pero un consejo: visitar Amsterdam es un auténtico placer para los sentidos. Si van a un coffe, por favor, no se pasen.



jueves, 3 de diciembre de 2009

A LOS DESMEMORIADOS


I
van trabajaba en una fábrica de automoción en Ucrania. Era su tierra natal. Un día, comisarios del Ejército Rojo entraron en la factoría e hicieron una selección de la mano de obra masculina para reclutarlos. El frente esperaba. El invierno también. En plena refriega en los duros campos de combate soviéticos, Ivan cayó preso de las fuerzas nazis. Su futuro ennegrecía por momentos mientras buscaba respuestas y una salida a su situación. Pero la tentación alemana triunfó. Ivan fue enviado a Treblinka y luego a Sobibor... pero no como preso al que eliminar, sino como carcelero. Ivan había vendido su alma al diablo nazi y en los campos de la muerte polacos iba a comenzar una nueva vida.

Vitaly también nació en Ucrania. Al paso de la apisonadora alemana que buscaba el frente de Stalingrado, fue capturado junto a su familia... judía, como él. Fue trasladado en un vagón de mercancías a Sobibor donde iba a comprobar de primera mano cómo se las gastaban los nazis. Allí conoció a uno de los carceleros, a uno de los aplicadores de la "solución final" encomendada por Hitler. Era paisano, un hombre normal convertido en máquina de matar. Vitay e Ivan se conocieron mientras el primero iba camino de la cámara de gas. Un operario preparaba el Zyklon B. Abrió el conducto donde vertía cuidadosamente la mortífera sustancia. Vitaly exhaló su último aliento en media hora. Por el pequeño ventanuco de la sala, Ivan contemplaba la escena.

Cuando Hitler estaba entre la espada y la pared, los aliados asediaban Berlin y Alemania lo veía todo perdido, Ivan dejó a sus compañeros en la estacada y decidió pasarse a Estados Unidos. Allí comenzaría una nueva vida con cambio de nombre incluido. Ahora sería John. John Demjanjuk y nadie debería conocer su historia, pero...

Alguien lo buscaba. La justicia universal y la memoria hicieron el resto. John se tenía que enfrentar a los que hace años eran sus prisioneros. Con 89 años, esta semana debe escuchar acusaciones de genocidio y de crímenes de guerra. Sus víctimas claman justicia mientras él no recuerda a Vitaly ni a las otras 250.000 personas que fueron aniquiladas en Sobibor. El Alzheimer tiene la culpa. Sin embargo, en lo más recóndito de su mente aún aullan los gaseados en el campo de exterminio.

Alemania busca explicaciones de su pasado. Juzga a los responsables a pesar de la excusa de la edad y la enfermedad. Quiere quedar en paz e intenta remediar lo irremediable. Busca aplicar lo que en España algunos se empeñan en desprestigiar y tirar por el sumidero. La memoria histórica, señores. Esa que a los sectores ultraconservadores de este país de tibios de corazón, provoca escalofríos mientras algunos aún yacen en cunetas sepultados no sólo por metros de tierra, sino también por el olvido y la indiferencia de los demás. ¡Qué país! Unos tanto y otros tan poco.



lunes, 30 de noviembre de 2009

EL NIDO DEL CUCO SIGUE AHÍ


S
alí con mal cuerpo del cine el día que fui a ver Celda 211. Pensar que un suceso como un motín bestial como el que se reproduce en la película de Daniel Monzón pueda suceder en algún centro penitenciario español, sinceramente da escalofríos. Pero indagando un poco, no es descabellado pensar que ocurra en un futuro porque los ingredientes están en la cazuela: masificación, más connotaciones de represión que de reinserción, problemas en los internos derivados de las drogodependencias y de enfermedades mentales...

Un par de días antes se celebraban en Albacete las XIII Jornadas Prisión y Sociedad cuyo tema central era la situación de los enfermos mentales en prisión. No sé si sabrán que en España sólo quedan tres psiquiátricos penitenciarios. Tres para todo el país. Durante años, los sucesivos gobiernos han intentado soltar lastre centralizando en esos tres centros (Sevilla, Alicante y Barcelona), los casos de enfermos mentales que tienen que estar presos por la comisión de delitos.

A pesar de la insuficiencia de medios (algo en lo que se ha mejorado en los últimos años, eso es cierto), los responsables de estos centros hospitalarios buscan las formas para intentar que los internos puedan tener un nexo de unión con una sociedad que les ha dado la espalda. Para ello se han puesto en marcha multitud de programas de reinserción. Algo sensacional a primera vista, pero dudo seriamente que todos ellos lleguen a buen puerto. Loable es que los profesionales al cargo de estos centros dispongan de recursos para tratar de normalizar (de eso se trata en definitiva), la vida de estos reclusos especiales.

Importantes y preocupantes fueron los datos arrojados en las Jornadas sobre los delitos cometidos bajo los efectos de las drogas y su influjo en las cárceles y psiquiátricos penitenciarios. Las toxicomanías siguen presidiendo el día a día de estas instalaciones y aún no se ha dado en la tecla para eliminar esta lacra. Sin embargo, el cambio debe empezar por uno mismo. Si la sociedad en pleno empieza a comprender las circunstancias de quien comete un delito y presta su apoyo para una verdadera reinserción, habremos puesto la primera piedra de este descomunal proyecto. Pero de momento, ocurre lo contrario.

Por fortuna, los profesionales que trabajan en psiquiátricos penitenciarios sí tienen en su haber el logro de haber desterrado la imagen de estos hospitales como centro de reclusión de locos, de psicópatas, por otra mucho más precisa donde se busca dignificarlos como personas. Terminando cinéfilo tal y como empecé, que no haya más gente volando por encima del nido del cuco.



domingo, 29 de noviembre de 2009

ISLANDIA (Y III): A LA CAZA DE LA AURORA BOREAL


L
os inversores comenzaron a sacar su dinero de Islandia hace un año y medio aproximadamente. Se temían lo peor. Desde inicios de 2008, la corona islandesa comenzó un viaje por la devaluación de hasta más de un 25 por ciento, mientras que el mercado de valores se desplomó hace un año. La inflación y los tipos de interés, por las nubes. La descompensación en la balanza comercial islandesa es acusada, sobre todo a causa del gasto en consumo de los últimos años. El sueño islandés se quebró, pero no había que cruzarse de brazos...

La crisis no afecta a todos por igual. Siempre hay gente buscando una oportunidad para sacar beneficios, gente que buscaba que sucediera algo así. Algunas transacciones económicas parecían más las apuestas en un juego de Las Vegas que verdaderas operaciones financieras de instituciones. Algunas voces en el país norteño apelan a que la crisis será resuelta pero recuerdan que hay que tomar medidas. Entre todas ellas la que más reluce es la unión al euro. Y precisamente la moneda de la Unión Europea tiene mucho que ver en el relanzamiento que Islandia está teniendo como destino turístico preferente de muchísimos europeos que han visto en la devaluación de la corona y en la fortaleza del euro, una oportunidad económica de visitar Islandia. Ahí está la oportunidad que algunos buscaban en esta pequeña isla del norte del continente. ¿Se sabrá aprovechar?

Pues al parecer sí. Resulta imperioso para los islandeses salir a buscar ingresos extranjeros genuinos, en reemplazo de los que la crisis se llevó. Y el turismo es una excelente alternativa para estos fines. De esta forma se espera paliar en parte el impacto de la crisis, e incentivar la inversión extranjera que tanto necesitan. Así que... démonos un paseo por la isla...

Diez razones
Una vez que hayamos decidido viajar a Islandia podemos establecer diez actividades imprescindibles para enamorarse ese país y de su capital, Reikiavik.

En primer lugar sus aguas termales. Aunque la idea de llevar bañador a un país de gélidas connotaciones como Islandia puede sonar peregrina, en Reikiavik es tan necesario como la bufanda, incluso en pleno invierno. Sólo en la capital hay 126 piscinas públicas, cifra que no está nada mal para un país de 300.000 habitantes. En verano, rara vez se alcanzan los 20 grados centígrados y, durante el invierno, la temperatura media en Reykjavik es de cero grados. A media hora de la capital, la Laguna Azul (www.bluelagoon.com) invita a flotar en sus aguas sulfurosas, una experiencia única.

El agua de Islandia no es sólo disfrute físico sino también visual. Todo el país está repleto de géiseres, cascadas, fuentes termales y otros fenómenos naturales. Fuera de Reikiavik, no es una mala opción empezar por Nesjavellir, una zona geotérmica situada en el precioso entorno del lago Þingvallavatn. En Þingvellir se encuentra el parlamento operativo más antiguo del mundo, el Alþingi del año 930. La ruta prosigue por la cascada de Gullfoss y las fuentes termales de Geysir y Strokkur, con chorros de agua caliente. Otras espectaculares cascadas islandesas que bien merecen una visita son la de Seljalandsfoss y la de Skogafoss.

Islandia al volante. Pocos países se complementan tan bien con los viajes de amor por la libertad como Islandia. Las vastas extensiones del paisaje despoblado ofrecen multitud de posibilidades para los deportes de aventura y la ciudad de Reikiavik cuenta con la oferta de cualquier ciudad europea. Para no perderse nada, lo mejor es recurrir a un coche para moverse con absoluta autonomía. La Carretera 1, de forma periférica, recorre todo el país a lo largo de 1.340 kilómetros. Apenas tiene tráfico así que, a pesar de ser la carretera principal, sólo cuenta con un carril por sentido. Fuera de ella, la mayor parte de vías por donde se puede transitar son caminos con gravilla, por lo que será mejor alquilar un 4x4 y tener cuidado con los imprevistos que puedan aparecer, como por ejemplo, ríos sin puente.

Pero hay dos acontecimientos que superan la espectacularidad del paisaje islandés. Entre los meses de junio y julio, el Sol de Medianoche, un fenómeno visible las 24 horas del día, es la atracción principal. En septiembre, comienza la temporada de la espectacular aurora boreal, ese precioso brillo multicolor que aparece en el cielo nocturno de los países escandinavos.

¿Dónde descansamos? Las opciones de alojamientos son muy variadas en todo el país y se ajustan a todos los gustos y presupuestos, desde los hoteles tradicionales a los hoteles de verano (internados acondicionados), pasando por hostales, granjas y cámpings. Sin duda, lo más pintoresco es alojarse en granjas, como las de la cadena Icelandic Farm Holidays. ¿Y en cuanto a la comida? La oferta gastronómica islandesa es variada. Muy recomendables el pescado, el marisco, el cordero y el skyr, una especie de yogur de origen vikingo. Algo más de riesgo entraña la carne de tiburón, ya que su intenso sabor no siempre gusta. En Reikiavik destacan restaurantes como Humarhúsi y Rír Frakkar, y, un poco más asequibles, Apótek y Hotel 101.

Islandia es uno de los mejores lugares del mundo para avistar ballenas, especialmente desde abril hasta septiembre. Desde escurridizas especies como la ballenas azul hasta las más populares como la jorobada. Además, la ballena Minke, la marsopa y el delfín blanco suelen acercarse a las costas islandesas.

Esencias culturales
El Reikiavik cultural. La capital islandesa acoge el Museo Nacional, lleno de reliquias del pasado, y la Casa de la Cultura, que contiene piezas como la Edda Menor, un manual de poética cargado de mitología, o la Saga de Egill, una de las obras maestras de la narrativa escandinava medieval, escrita en prosa. Para aprender un poco más sobre la isla, en Bogarnes, a 74 kilómetros de la capital, el Centro de los Asentamientos recrea las condiciones en las que tuvieron que sobrevivir los primeros pobladores de la isla.

Vámonos de compras. Aparte de los mercados de pescado y marisco, imprescindibles en un país que mira tanto al mar, Reikiavik ofrece multitud de lugares donde el visitante podrá disfrutar de sus compras. Una buena idea es acudir a Handverk Og Honnun para adquirir cerámica, vidrio y otras piezas de diseño. Por último, una vsita al barrio más de moda, el pequeño Distrito 101 -llamado así por su código postal- y su momento de auge es el viernes por la noche, cuando las calles de esta céntrica zona de unas 20 manzanas están abarrotadas. Tiendas, restaurantes, bares, teatros, galerías,... Todos esos locales tienen hueco en el 101. Y la noche se hace especialmente joven y larga en este sitio cuando la luz del sol no se apaga.

Un reportaje de Raúl Moreno y Miguel Á. Bolaños



jueves, 26 de noviembre de 2009

ISLANDIA (II): EL ESTALLIDO DEL GÉISER


E
uropa estaba invadida de fondos bancarios islandeses. ¿Qué hace el dinero de ese frío país en entidades financieras de todo el continente? Esa era la pregunta que algunos se hacían, los más precavidos. Pero cuando todo se vino abajo, la pregunta cambió: ¿Por qué no nos dimos cuenta? Pero ya era tarde.

En el actual entorno, el banco central islandés no ha tenido la infraestructura necesaria para actuar como prestamista. La falta de confianza ha hecho mella en los bancos islandeses porque los mercados no han creído que su Gobierno tuviera capacidad para respaldar el sistema bancario. De hecho, algunos de los países en los que operan las entidades islandesas ya salieron a su rescate. Los bancos centrales de Suecia, Noruega y Dinamarca concedieron en mayo de 2008 un crédito de 1.500 millones de euros a su homólogo islandés para fortalecer su moneda y estabilizar la economía del país, aunque los resultados no han fructificado en la medida de lo deseable.

La crisis financiera ha ido pareja a un deterioro de las variables macroeconómicas del país norteño. La inflación se ha disparado hasta rayar el 15 por ciento (al inicio de
la crisis estaba sobre el 5 por ciento), una subida acentuada por el derrumbe de la divisa islandesa: a principios de 2008 un euro se cambiaba por unas 62 coronas, mientras que el tipo de cambio que muestra ahora el banco central, el Sedlabanki, es de 183, una depreciación que amenaza con asfixiar el comercio exterior de un país que depende fuertemente de las importaciones. El Sedlabanki ha subido los tipos de interés hasta cotas inimaginables para controlar la inflación y apoyar la devaluada corona.

Incapaces
Islandia se ha mostrado incapaz de salir del agujero por sí misma. El Gobierno se ha sometido al asesoramiento del FMI y en cierto momento sobrevoló el fantasma de solicitar un programa de ayuda económica (algo habitualmente reservado a países en vías de desarrollo o directamente, pobres).

Lo que sí se ha confirmado es la reapertura del recurrente debate sobre la integración en la Unión Europea que ya se ha vuelto a poner sobre la mesa.

La crisis islandesa también ha puesto de manifiesto que la consigna sálvese quien pueda es válida en momentos de tribulación, empezando por los directivos financieros y parte de la clase política. No en vano, el gobierno presidido por el conservador Geir Haarde, se vio obligado a dimitir, cerrando así 18 años de poder de la derecha. En la actualidad, es la socialdemócrata Jóhanna Sigurðardóttir, la que rige los destinos del país.

Pero aquellos que no han podido salvarse han sido los ciudadanos de clase media, los más damnificados por el estallido del géiser financiero. Algo raro de ver en las calles de Reikiavik eran las manifestaciones. Las ha habido, al estilo islandés (tranquilas, sosegadas), pero manifestaciones al fin y al cabo. En algunas de ellas, han participado José y Moses. El primero español, el segundo chileno. Ambos emigrantes en tierra extraña y con negocio propios. A los dos les ha afectado la recesión de forma distinta.

José, afincado en la isla desde hace diez años, cuenta que en el restaurante donde él es encargado aún no se nota demasiado la crisis, porque dice estar todo casi como siempre. Sin embargo, como ciudadano ve que “las cosas no van bien en el país como si iban antes”. Un caso distinto es el de Moses Kjartan, que vive en Islandia desde hace nueve años. Él ha visto como su negocio de importación de productos españoles se ha venido abajo de golpe. El banco no le da crédito para poder traer sus productos. Aún así, tiene esperanza en recuperar lo perdido.

Sólo dos casos de cómo se vive la crisis en Islandia. Un país que busca salidas a la encerrona que la avaricia de unos pocos ha creado.

Continuará...

Un reportaje de Raúl Moreno y Miguel Á. Bolaños



lunes, 23 de noviembre de 2009

ISLANDIA (I): EL GLACIAR ECONÓMICO


I
gual que una erupción volcánica hizo desaparecer en 1883 la isla indonesia de Krakatoa, el huracán financiero mundial se ha llevado por delante la economía de otra isla volcánica. Islandia, que en la última década se había convertido en un modelo de moderna prosperidad, llegando incluso a liderar los índices de desarrollo humano, se encuentra al borde del colapso. La recesión (iniciada con la quiebra del sistema de hipotecas sub prime en Estados Unidos), se ha cebado en este pequeño país donde todo el oro que relucía ha perdido su brillo. El sistema bancario -basado en dos o tres entidades financieras que capitalizaban la mayoría de recursos monetarios del país-, tardó poco en caer y arrastró al desastre tanto la economía del país como la de muchas familias de clase media. ¿Cómo ha podido llegar hasta aquí un país que en 2004 y 2005 creció más del 7 por ciento y en 2006 y 2007 por encima del 4?

Las pruebas del fracaso
Las obras paradas en Reikiavik, la capital, es una imagen habitual desde que la crisis financiera golpeó con fuerza al país hace ahora un año. Muchas de estas construcciones inacabadas podrían seguir así durante una década. El sector ha sido el primero en sufrir las consecuencias de la quiebra del sistema bancario islandés que ha colocado al país al borde de la bancarrota.

Echando la vista atrás, el 6 de octubre de 2008, el entonces primer ministro Geir Haarde, anunció a los islandeses medidas excepcionales para salvar el sistema bancario. El Gobierno se temía lo peor... pero el panorama iba a ser más terrible de lo que en un principio se pensaba. Eso fue la mecha que provocó el estallido de la crisis. Doce meses más tarde y tras recurrir a un préstamo internacional de casi 8.000 millones de euros bajo la égida del Fondo Monetario Internacional, la economía islandesa está en un pozo.

En toda crisis económica, la clase trabajadora es la gran sufridora. En un país con unos altísimos índices de desarrollo, el desempleo era prácticamente desconocido. La tasa oscilaba entre el uno y el tres por ciento (siempre en el peor de los casos), mientras que ahora se acerca al 10. Lo de la inflación es aún más sangrante puesto que alcanza el 15,2 por ciento, aunque meses atrás ha alcanzado un techo superior. El déficit presupuestario llegó al 13,5 por ciento este año, mientras que el PIB se contrajo hasta el 10 por ciento.

La moneda por los suelos
La época de vacas flacas se instaló en las vidas de los fríos islandeses que cuando vieron en serio peligro sus economías, empezaron a calentarse. Las clases medias son además las grandes damnificadas por este negro escenario en el que han visto duplicarse sus hipotecas. Sin llegar a la casuística que se da en otros países, en Islandia se ha certificado que la vida no era color de rosa y que el crecimiento económico previo, era irreal. Mientras la corona islandesa se depreciaba con respecto a monedas más fuertes como el euro (en este momento se cambia a 183 coronas, pero
ha llegado a pagarse 300=1), los precios de los productos básicos empezaban a subir. Como se repite en cualquier crisis, lo que no subían eran los salarios. Ante los pagos mensuales de cada familia, los islandeses han tenido que recurrir a congelar mensualidades regularmente, pero ésta ha sido una solución momentánea, a expensas de que el Gobierno (que en mitad del embrollo económico cambió de caras), ponga rumbo a la recuperación. Por su parte, el elevado número de desempleados, sin perspectivas claras en el país, comienzan a pensar seriamente en emigrar hacia economías más potentes y que ya están experimentando crecimiento positivo, caso de Alemania, Dinamarca o Suecia.

Hablábamos antes de soluciones: con el otrora robusto sector bancario arruinado (el Gobierno tuvo que nacionalizar las tres principales entidades del país: Glitnir, Landsbanki y Kaupthing), Islandia se vuelve hacia otras actividades de menos riesgo que actúen de acicate de la recuperación.

El derrumbe del sistema bancario islandés es un ejemplo definitorio de lo que ha sido la crisis a nivel global. El pecado de los bancos islandeses ha sido el haber crecido demasiado perteneciendo a un país pequeño y con una moneda que nadie quiere en momentos de crisis. Tras la privatización del sector en la década pasada, se inició una agresiva expansión exterior que llenó Europa de activos y pasivos bancarios islandeses.

Durante años, el crecimiento de los bancos se vio impulsado por los bajos tipos de interés a que podían endeudarse en todo el mundo para, a su vez, prestar esos fondos, y no sólo en Islandia.

A finales de 2007, los activos bancarios de este país equivalían al 800 por ciento del Producto Interior Bruto y se extendían por países como Suecia, Noruega o Dinamarca. Pero esa rueda de endeudamiento/inversión se detuvo el pasado verano, cuando ya nadie quiso prestar más a los ávidos bancos islandeses. Entonces, ¿qué puede hacer un país con reservas de divisas por un importe de tan sólo 2.000 millones de euros en caso de que su sector bancario, con 100.000 millones de euros de activos repartidos por Europa, esté en peligro?

Tras la catástrofe, las vías de escape. Una de las actividades con las que los islandesdes quieren salir del embrollo es la exportación de aluminio, amplia fuente de ingresos, pero a la que la caída de los los precios internacionales también ha afectado gravemente. El mismo problema se plantea con las exportaciones derivadas de la pesca, la actividad tradicional en Islandia. El turismo es otro sector en alza, aprovechando la caída de la corona frente a un euro fuerte. Por eso, miles de habitantes de la Zona Euro, han puesto su vista en un paraíso natural en el que algunos creyeron ver otro tipo de paraíso (fiscal), que ahora ha quedado derruido.

Continuará...


Un reportaje de Raúl Moreno y Miguel Á. Bolaños



domingo, 22 de noviembre de 2009

EXECRABLE POLITIZACIÓN


D
icen los familiares de los tripulantes vascos del Alakrana que no acudieron a dar la bienvenida a sus familiares a Seychelles (en viaje organizado por el Estado) porque se sentían utilizados por el Ejecutivo. Partiendo de la base de que el Gobierno ha hecho lo que tenía que hacer (poner de su parte para solucionar este conflicto), y que el secuestro fue “facilitado” por el propio armador del barco por consentir que se faenara en zona vedada para los pescadores al estar infestada de piratas, resulta inconcebible que se piense que Zapatero va a sacar réditos políticos de ese traslado a las Seychelles de las familias que llevaban penando 47 días sin saber casi nada de sus familiares.

Por otro lado, la actitud del Partido Popular en estos días dista mucho de lo que se entiende por elegancia política y respeto institucional. Nada más tocar puerto seguro, las cohortes de Rajoy fueron a la yugular de un Gobierno que ha actuado cuando la sensatez lo requería. ¿Quién quiere sacar partido del secuestro del Alakrana?

Donde también intenta picar estos días el PP es en el asunto SITEL, ese sistema de escuchas que consideran reprochable cuando los papeles muestran que fueron Acebes, Rajoy y Aznar los que lo instalaron. La Justicia le ha otorgado pátina de legalidad al sistema y aún así, a cuenta de la trifulca entre González Pons y Rubalcaba del otro día, el PP ataca con este nuevo ariete a un Gobierno zarandeado por la crisis económica, que en estos momentos, es el principal problema del país.

Sin embargo, debemos preguntarnos a qué viene el interés del PP por este sistema y por qué contadiciendo el sentir de los jueces, pide encarecidas explicaciones al Gobierno. Es curioso como un caso de corrupción, como el Gürtel, fraguado en escuchas telefónicas, esté desvelando el sueño de los populares. Huele y mucho a que el PP quiere “matar” un sistema que puede enterrar las aspiraciones de Rajoy de ser presidente del Gobierno.



sábado, 21 de noviembre de 2009

TIEMPOS MUERTOS


S
ólo son diez minutos, a lo sumo, un cuarto de hora. Escaso tiempo para mostrar habilidades sobre el parquet, pero sin embargo, un espacio de diversión para estos chavales que aprovechan la mínima para echar a rodar el balón y mostrar algunos detalles técnicos de crack. Lástima que la salida de los jugadores “grandes” y los señores de negro, rompan las ganas de estos futuros genios por echar un rondito ante la mirada entusiasmada de la parroquia local. Otra vez será chicos.

Foto: Laura Arroyo.



jueves, 19 de noviembre de 2009

LA MUERTE SE ACERCA AL TAJO... OTRA VEZ


A
costumbrados como estamos los periodistas a dar noticias negativas, a veces el gremio tiene la sensación de que quedamos insensibilizados ante ciertas tragedias. Cada cierto tiempo, los accidentes laborales copan nuestros titulares. Una lacra que a pesar de la reducción experimentada en los últimos años gracias a que inequívocamente la prevención es el arma más efectiva para luchar contra ella, sigue siendo noticia. Y ahí sí que los que trabajamos en medios de comunicación, debemos dejar de lado nuestro particular “aislamiento” para contar las cosas como son y hacer votos en la defensa de un puesto de trabajo seguro en el que tanto patrón como obrero salgan ganando, uno con sus beneficios y el otro consiguiendo llevar el salario mensual a sus hogares.

La noticia del fallecimiento de dos trabajadores en Valladolid mientras montaban una torre eólica ha caido como un jarro de agua fría en Albacete puesto que ambos trabajaban para una empresa de la capital. El más joven de los dos era natural de la ciudad. Una vez más, tenemos que estar junto a sus familias y mostrarles nuestro más sentido pésame.

En estos tiempos duros para los trabajadores, hay motivo para reclamar una potenciación de las medidas de seguridad en el entorno laboral. Ahora que parece que los sindicatos y la patronal se ponen de acuerdo en la negociación colectiva, es momento para recordar que el cumplimiento de las medidas de seguridad debe ser el pan nuestro de cada día en el tajo. No valen tibiezas en la defensa del bienestar del trabajador en este ámbito y todos deben poner de su parte para que la tasa de siniestralidad siga cayendo en picado.

También es buen momento de reclamar un grado mayor de cumplimiento de estas medidas en las marchas o manifestaciones que las centrales sindicales quieren realizar próximamente, actos que deben servir para construir alternativas ante la posibilidad de se sigan destruyendo vidas.



martes, 17 de noviembre de 2009

UNIDOS A LA BÚLGARA


L
o ha dicho, que conste: “Nosotros somos distintos y diferentes a los que gobiernan”. En decirlo tardó diez segundos. Los tiempos en política que se alargan más de lo deseable y saludable (para nuestras neuronas, claro). Distintos y diferentes son según Mariano Rajoy, los del PP con respecto a los del PSOE. Si se analiza el resto del discurso que el líder popular pronunció este fin de semana en Barcelona tendremos un claro ejemplo de lo aventajados que están nuestros políticos en el arte de hablar mucho y no decir nada, circunstancia que penosamente se extiende por todos los partidos sin excepción.

Distintos y diferentes. Hay que ser lo contrario del enemigo pero en nuestra casa todos iguales. El PP ha salido de su convención catalana con el ánimo unido y resueltos a ser alternativa, algo de lo que al parecer, aún no se habían dado cuenta si nos atenemos a las reacciones populares tras el discurso de Rajoy. Un líder, un proyecto, un partido. Esa fue la conclusión extraída por María Dolores de Cospedal. Unidad, unidad y unidad, sin derecho a la réplica o a la contestación interna, signo inequívoco, según los del PP (pero también los del PSOE, los de CiU o los de UPyD), de problemas.

En las actuales organizaciones políticas el debate interno está mal visto. Lo que hace treinta años, en plena Transición veíamos como el summum del ejercicio democrático, ahora está desfasado y cuenta más el poder omnímodo y la adulación a la figura del líder que el exponer otros puntos de vista que quizás también puedan aportar algo a la vida política. Pero en España, el paraíso para la participación desde la diferencia de opiniones quedó enterrado por la unidad ideológica, algo que particularmente me pone los pelos como escarpias. Un nuevo paso hacia fantasías distópicas en plan orwelliano que cada vez vemos más cerca. Que no, que no exagero.

Es curioso cómo la unidad se ve como un ejercicio de ablución política en estos tiempos difíciles para el arte de la política, mientras que hace años y en otros entornos, era sinónimo de dictadura. Pero, ¿qué separa realmente a un Fidel Castro que hablaba con verbo florido y vacuidad de conceptos hacia una masa enfervorizada que le reverenciaba, de un Rajoy o un Zapatero que hablan y hablan sin aportar nada o casi nada mientras la muchedumbre aplaude entusiasmada? Unidad a la búlgara. Malos tiempos para la Retórica, amigos.

El líder del PP pidió unidad y limpieza a los suyos. Es curioso como el mismo día que lo decía, su amigo Camps (ese ante el que estaría siempre delante, detrás o donde fuera con tal de defenderlo), se alejaba de Mariano en un Ferrari azul embarrando más aún una imagen que está cogida por pinzas.



miércoles, 11 de noviembre de 2009

CUMPLEAÑOS FELIZ

H
hoy hace justo un año que echaba a andar este blog. Reino de Taifa quiso convertirse en una puerta abierta a una visión del mundo (otra más), desde una perspectiva localista. Desde ese 11 de noviembre de 2008, aquí se ha hablado (y debatido, gracias a las aportaciones de los que se pasaban por la bitácora), de Albacete, de España, del mundo, de cosas serias, de otras menos serias aunque todas ellas muy importantes, según la opinión del que esto suscribe.

Han sido 365 días, doce meses con causa, en el que a razón de casi 18 pinchazos diarios, se ha llegado a la cifra de 6461 visitas (hasta el momento). A día de hoy se han colgado 167 textos que esperan verse acompañados por alguno más en esta andadura que continúa con más ánimos y esperanza que el primer día.

A todos aquellos que os habéis pasado por estos dominios, gracias.

El rey (sin corona y con ganas de República) de Taifa.



martes, 10 de noviembre de 2009

APUNTALANDO EL EDIFICIO DE LA EDUCACIÓN


A
lgo chirría. No es posible que cada vez que tenemos conocimiento de informes de organismos internacionales sobre niveles de educación en España, agachemos la cerviz por la vergüenza de vernos en el vagón de cola a causa de las escandalosas tasas de fracaso escolar que parecen enfermedad perenne en nuestra sociedad.

Una cosa está clara: en la educación de nuestros hijos debe realizarse un esfuerzo común. El profesor no es el educador exclusivo. Los padres (que parecen haber dimitido de esta tarea), deben asumir su responsabilidad y a nivel general, debe ser toda la comunidad, toda la sociedad, la que provea de los elementos necesarios para un desarrollo integral y eficaz de nuestra población más joven.

En este sentido, cobran especial importancia las influencias que ellos reciben de medios como la televisión o internet. En días pasados, se ha debatido en Madrid sobre este particular. Se ha expuesto una radiografía de la situación actual, nada halagüeña por otra parte, y se han intentado vertebrar soluciones, que por difíciles que sean de tomar, son absolutamente perentóreas.

Pero nos encontramos con dificultades en ese horizonte. Internet supone una fuente de saber, pero sin controles, lleva hacia informaciones erróneas y/o poco recomendables. Los niños y jóvenes son auténticas esponjas sin un filtro definido. Es ahí donde docentes y padres tienen que estar atentos, especialmente éstos últimos.

Otra cosa es la tele. En este campo, la educación choca con los intereses mercantilistas de las empresas televisivas. Si el espectador pide carnaza en formato rosa, lo tiene, y en horario infantil. La degradación de la televisión como vehículo de transmisión de conocimientos es tal que espacios educativos como los que hace dos décadas poblaban la parrilla, serían hoy imposibles de programar porque no son rentables en términos de audiencia y de publicidad.

Toca pensar (y mucho). Lo que ocurre es que estos planteamientos llegan tarde. Como siempre.



viernes, 6 de noviembre de 2009

CHAPUZAS ESPAÑA, SA


Q
ue entre las cualidades del español no figura la eficiencia británica o la constancia germana es algo sabido. Que durante muchos años se nos veía más allá de los Pirineos como gente que tira de improvisación, también. Y que lo de jugar a espías nunca se nos dio bien, pues ya se lo pueden imaginar. Más incluso, después de echarle un vistazo a un libro que acaba de ser publicado sobre la historia del MI5, el servicio secreto británico.

Para que se hagan una idea (extremista, hiperbolizada, totalmente exagerada pero que bien podría ser real). En plena Segunda Guerra Mundial, mientras el Reino Unido tenía en nómina al mejor James Bond de todos, nosotros contábamos con Anacleto, agente secreto. Mientras el primero pedía martinis con vodka, el segundo se desvivía por un bocata de anchoas. ¿Exagera el articulista en su comparación de los servicios secretos de un país y de otro? Pues no. En el libro La defensa del reino, de Christopher Andrew, se cuentan las andanzas de espías españoles enviados por Serrano Suñer, ministro filonazi de Exteriores de Franco, a la embajada patria en Londres. Y lo que en esas páginas se narra es de chiste. La chapuza por la chapuza, algo que daba vergüenza ajena (sentimiento que por cierto, no se sabe qué es en el mundo anglosajón, quizás por eso se la denomina spanish shame), y que aunque no nos lo contara un profundo conocedor del funcionamiento del MI5, nos lo creeríamos a pie juntillas.

En La defensa del reino, Andrew dedica un intenso relato a narrar la inquieta época en la que el juego de espías se hacía necesario para intentar desestabilizar al enemigo. Como es lógico, el Foreign Office puso su mirada en la embajada española puesto que sabía que era nido de acogida de filonazis en la capital británica. Como contramedida, Serrano Suñer envió a un grupo de espías (por llamarlos de alguna forma), que encabezaba un ex torero que se dedicó durante años al noble oficio de limpiabotas en Madrid y que cuando lo invitaba al Savoy a comer se zampaba el pescado con los dedos, un aprendiz de periodista que acabó seduciendo a muchas damas inglesas o a un español empleado de la sede diplomática que por unas “perrillas” pasaba pilas y pilas de documentos cifrados al MI5, entre otros anecdóticos casos. En menos de un mes, los ingleses conocían los pasos del embajador y su séquito al dedillo. Además conocieron que eran una veintena de presuntos espías los que intentaban conseguir información para el III Reich. Sin embargo, Berlín echaría de menos cualquier tipo de información, mientras que el Foreign Office caló desde el primer momento al torero, al periodista y a otras figuras de la farándula que pululaban por la embajada.



Estos humorísticos episodios no han parado de producirse en la historia reciente de España. Hay que decirlo con todas las letras. Hemos sido especialistas en ser unos chapuceros, aunque a marchas forzadas hemos intentado quitarnos ese lastre en la etapa democrática. El franquismo fue una pesada losa para la imagen de España en el exterior y es que a la mantilla y peineta, hemos conocido ahora que no servíamos ni siquiera para poner la oreja... Claro, que no tenían como portera a un Jorge Javier Vázquez como nosotros.



martes, 3 de noviembre de 2009

¿EL NUEVO SAQUEO DE ESPAÑA?


E
n los peores momentos del Gobierno de Felipe González, con los GAL, los Filesa, Roldanes, Marianos Rubios, y demás calaña, campando por doquier en titulares de prensa y juzgados, una pareja de periodistas no precisamente devotos del felipismo escribieron una crónica de aquellos años a la que bautizaron El saqueo de España. Para ahorrarles la lectura, venían a decir estos insignes plumillas (ella es ahora tertuliana telecinquera y pancartera al por mayor) que los socialistas habían utilizado sus casi 14 años de gestión “para robar”.

En estos días ingratos para el oficio político, en el que sobrevivir es un arte, surgen Malayas, Gürteles, Pretorias y algunos chanchullos menores que no dejan de ser carnaza para la desvergüenza de los servidores de la res publica. Los medios de comunicación se relamen por ver de nuevo a ciertos políticos dirigirse a la puerta del juzgado para dar cuenta de sus andanzas al filo de la ley.

El caso es que tanto entonces como ahora, se demuestra que la enfermedad de la corrupción (algo inherente al ser humano si tiramos de ideario maquiavélico), no es exclusiva de unas siglas para resbalarle a otras. Aquí todos “trincan” para vergüenza ajena y a los hechos nos remitimos, y ésto debe servir de aldabonazo para que los partidos políticos hagan examen de conciencia y empiecen a aplicar “prácticas de saneamiento”. A saber: por mucho que nos creamos aquello que decía Platón de que el “hombre es un ser político”, nadie sabe de política a priori. Se aprende cuando se “hace” política. El error aparece cuando junto con el servicio público aparecen las malas prácticas. Es ahí donde los partidos, deben actuar buscando a los primus inter pares para que sean éstos los que se ocupen de trabajar por los demás. El problema es que en un país donde hemos convivido con una cultura del dinero fácil, acabar con las manzanas podridas es tarea de titanes. Y ahí no se escapa ni PSOE ni PP. ¿O es que sólo saqueaban los socialistas?



lunes, 2 de noviembre de 2009

LOS PILARES DE LA REVOLUCIÓN


E
l 4 de noviembre de 2008, Estados Unidos vivió otra fecha épica en su historia: acababa de ser elegido su primer presidente negro. Barack Obama se llevó al huerto al americano medio, independiente y desideologizado, que es el que hace ganar o perder unas presidenciales e hizo creer a todos en ese mantra que no se hartó de repetir. El yes, we can puso la nota heroica al ser el catalizador de las esperanzas de millones de personas que veían en el nuevo presidente a un nuevo mesías.

Han pasado doce meses y aunque su índice de popularidad sigue siendo alto, Obama debe clarificar su acción de gobierno. Tenemos que saber si se va a quedar en el presidente de las esperanzas frustradas o en el iniciador de una nueva era en Estados Unidos y en el orden mundial. Si va para Roosevelt (que con su New Deal redefinió el papel hegemónico del país), o se queda en un simple Carter, que a pesar de sus buenas intenciones, ha resultado ser un residuo entre dos etapas de la historia política de EEUU.

Obama empezó fuerte su administración. Sus intentos por cerrar Guantánamo, por acabar con la sangría en Afganistán e Irak, sus planes de reactivación económica y su impulso legislativo en materia sanitaria y energética son buenos cimientos para construir una revolución global, que más o menos es lo que vieron en él algunos de sus más irredentos adeptos.

Sin embargo, falta determinación. Está claro que en un año no se pueden ver objetivos cumplidos, pero Obama puede verse en poco tiempo (si no lo está ya), esclavo de sus promesas, ya que sabe que algunas tendrán que ser matizadas (por ejemplo en el caso de propuestas sobre inmigración o derecho de los homosexuales), y otras ni siquiera se podrán cumplir.

Si el presidente de EEUU es capaz de sacar adelante algunas de estas propuestas (imagínense un sistema sanitario público en ese país), podremos decir que ha triunfado. Le falta definir la estrategia, convencer a los indecisos y apostar por una revolución que lleva pendiente en Estados Unidos desde hace decenios. Una nueva era puede que esté a punto de empezar.



domingo, 1 de noviembre de 2009

EL ALBA TIENE UN COMODÍN


U
n comodín... o lo que es lo mismo... Cuenta con el Joker en sus filas. Por lo menos eso es lo que parece al ver a este aficionado que aprovechando que se celebraba la fiesta de Halloween, se puso la sonrisa de la némesis de Batman como intentando conjurar una posible derrota del Alba ante el Murcia que hubiese puesto contra las cuerdas a Pepe ídem. Al final, el Joker sonríe (como siempre), los aficionados también y el entrenador de los manchegos se siente hoy como Batman con traje nuevo.

Foto: Laura Arroyo.



sábado, 31 de octubre de 2009

EL MATIZ SOLIDARIO


H
a sido una de las frases más recurrentes y oídas en el tiempo que llevamos de crisis económica. Arrimar el hombro. Junto a lo de apretarse el cinturón, han encontrado eco en una sociedad que entre hastiada y conformista ve pasando los meses sin que las cifras den un respiro a las economías familiares.

Sin embargo, en estos días hemos tenido un buen ejemplo de lo que puede significar ese eufemismo (¿quién ha arrimado el hombro en esta recesión?), y precisamente lo hemos tenido en nuestra región, en nuestra ciudad. El euro solidario, una pequeña aportación para familias que apenas pueden con nuestra crisis de cada día y que consiste en que todos aliviemos en la medida de lo posible (esto es, un euro), el sufrimiento de otros.

Partamos de la base de que es una propuesta social. Otros pueden jurar en arameo y rasgarse las vestiduras amparándose en la demagogia populista, pero al ciudadano lo que le interesa en momentos de incertidumbre es ver gestos. Y lo que por ejemplo, va a hacer el Ayuntamiento de Albacete, es un gesto que puede aliviar los efectos de la crisis en más de una familia.

De igual forma, el equipo de Gobierno municipal busca nuevos estímulos, en este caso a todos nuestros bolsillos, frenando la subida de impuestos y tasas municipales, en estos momentos, casi el único modo de financiación de las apaleadas haciendas locales, tan necesitadas de un nuevo modelo que parece ser que no llega.

Nos toca apretar los dientes ante lo que parece ser el último trecho de la peor coyuntura económica que hemos vivido en muchos años. La esperanza ha cristalizado en algunos países de nuestro entorno como Francia o Alemania, mientras que Obama ya sonríe porque Estados Unidos ya ve brotes verdes. En España seguimos perdiendo pasos, pero algunos menos. Crucemos por tanto, los dedos.



viernes, 30 de octubre de 2009

JABÓN Y EXPLOSIVOS



H
ace diez años, 1.963 salas estadounidenses estrenaron El club de la lucha, un filme que contaba con el binomio Fincher-Pitt, artífices de la excelente Se7en, pero a la que un tímido arranque taquillero (apenas once millones de dólares el primer fin de semana) y una carrera un tanto irregular que se estancó en los 37, en gran parte debido a críticas bipolares, la convirtieron en un relativo fracaso. Hoy, esta película maldita merece culto absoluto.

Me lío la manta a la cabeza y cito algunas frases para tratar de definir lo que es una peli de culto: “El término película de culto hace referencia a un tipo de cine que atrae a un pequeño grupo de devotos o aficionados o un filme en concreto que sigue siendo popular con el paso de los años entre un pequeño grupo de seguidores. Con frecuencia la película no llega a alcanzar el éxito en su estreno [...]. Algunas veces la respuesta de la audiencia a una película de culto es algo diferente a lo que pretendían los creadores. Es normal que una película de culto presente elementos inusuales”. No hay duda de que El club de la lucha lo es. Verla el día de su estreno, sin tener ni idea de por dónde iban los tiros, fue un fascinante zarandeo emocional e intelectual que lamentablemente pocas veces se puede disfrutar como espectador. No ha envejecido porque, estrenada hoy, seguiría siendo relevante, polémica y malinterpretada.

Eso sí. Es triste ahondar sobre esta malinterpretación. “Nihilista”, “fascista” y “anarquista” fueron muchos de los agrios epítetos propinados a la película a su paso por el Festival de Venecia el año de su estreno. Mientras Newsweek tachaba su final de “demasiado pretencioso”, el Boston Globe insultó de manera sutil a “una propuesta chispeante e imaginativa que acababa deviniendo en tremenda estupidez” y el gurú Roger Ebert (Chicago Sun-Times), que le atribuyó “cierta visceralidad y fuerza” acabó por describirla como “un viaje disfrazado de filosofía carente de interés real”. Y lo de The Hollywood Reporter fue tan sangrante que la Fox (productora del filme) se dio de baja como anunciante en sus páginas. En España la crítica no la trató mejor y, mientras El Mundo la etiquetó como “pretenciosa gilipollez”, El País no fue más complaciente, ya que calificó el resultado de “canto fascista al salvajismo”. El director David Fincher, que sabía que su proyecto estaba maldito desde el primer momento, no lo veía así: “¿La idea del fascismo no es decirnos ‘Este es el camino que debemos seguir’? Pues bien, mi película no podría estar más lejos porque no ofrece ningún tipo de solución”.

¿Qué decía la gente?
Pero pasemos de los críticos, que suelen ser bastante falibles. La gente es lo que importa y la gente no fue a verla en la medida que pintaba el cartel. A saber: todo un Brad Pitt, algo desnortado tras los resbalones de la infumable ¿Conoces a Joe Black? y Siete años en el Tíbet (por cierto, proyectada en el cine que hay al fondo en el escena en la que Jack, el personaje interpretado por Edward Norton mete en el autobús a Marla, carácter encarnado por Helena Bonham-Carter); el propio Norton, en todo lo alto tras estrenar ese mismo año Rounders y American History X; y un director imprevisible aunque revolucionario como Fincher.

Material de partida
La novela que supuso el debut del mecánico Chuck Palahniuk (Nana, Asfixia, Fantasmas) -erigido ahora en cronista de la oscura trastienda norteamericana, a la que suele retratar a base de sarro y moho-, escrita enteramente a mano, en ocasiones sobre el portafolios de los encargos de su taller, fue bailando de despacho en despacho hasta que la división indie de Fox vio potencial.

Antes que a Fincher le ofrecieron el pastel a Peter Jackson, Bryan Singer y Danny Boyle. Todos pasaron. Además, en una realidad alternativa Tyler Durden (el personaje interpretado por Pitt) podría haber tenido la cara de Russell Crowe, Jack, la de Matt Damon o Sean Penn, y Marla Singer, la de Courtney Love, Winona Ryder o Reese Witherspoon.

El guión lo reescribieron tres veces Fincher y el novato Jim Uhls, y, una vez dentro, metieron mano los no acreditados Pitt, Norton, el director Cameron Crowe y el guionista de Se7en Andrew Kevin Walker (en cuyo honor tres de los detectives de El club de la lucha atendieron a los nombres de Andrew, Kevin y Walker). Cinco versiones depués (un año más tarde), el libreto ya estaba listo. Y además, con el beneplácito de Palahniuk, que apreció la racionalidad que los cineastas le habían imprimido, entendiendo que su planteamiento literario era un poco (demasiado) alegórico para trasladarlo tal cual a la pantalla grande. Eso sí, se sintió honrado de que las provocaciones homoeróticas de su obra original (Norton con una pistola dentro de la boca en la escena de apertura de la cinta, los insertos con genitales masculinos y Pitt dándose un baño delante de éste mientras discuten sobre el destino de su vida) se mantuvieran en la película con el objetivo de incomodar a la audiencia. Y así fue.

Las cosas no salen
Sin embargo, cuando una película parece maldita, se gesta con problemas y quien te paga no está contento con el resultado, las cosas no van a salir bien. Era la historia de un pinchazo anunciado. Fincher, una vez dado el OK, se negó a rodar con el presupuesto inicial cerrado en 23 millones de dólares (Pitt finalmente se embolsaría 17,5 y Norton, 2,5 en concepto de sueldo) y la cosa se disparó hasta los 67 finales.

Visto el montaje final, el estudio quiso atenuar las previsibles pérdidas cambiando la concepción promocional que daba vueltas en la cabeza de Fincher, según la cual el póster promocional debía limitarse a la posteriormente icónica pastilla de jabón rosa (jabón que, ¡atención spoiler para quien no la haya visto!, era empleado para fabricar explosivos). Los gerifaltes le contestaron que, contando con el guapo Brad, eso estaba fuera de lugar. La cara del esposo de la Jolie debía estar en todos los carteles. Y así fue.



La dura competencia con los blockbusters veraniegos de ese año (La amenza fantasma, El sexto sentido, Toy Story 2, Austin Powers 2) y la reciente masacre del instituto Columbine hizo que el estreno se retrasara hasta el 6 de octubre de 1999, en el que hizo un pírrico número uno, pero número uno al fin y al cabo. En España, estrenada el 5 de noviembre de ese mismo año, llegó a amasar 2.910.000 euros, el equivalente a 4.400.000 actuales, lo que se espera que recaude, por poner un ejemplo, Los sustitutos; y congregó a 745.742 espectadores en toda su carrera comercial, un poco más de la mitad de lo que ha hecho Ágora en su fin de semana de debut. Migajas.

Pero, amigos... Aquí es donde viene el remonte. Suele proclamar a voz en grito todo villano fílmico de postín que los genios siempre son incomprendidos en su tiempo. Sería la perspectiva que dio el paso de los meses la que propició que la cinta dejara de considerarse demoniaca o quizá la edición del DVD doble que supervisó directamente Fincher (experiencia visionaria y precursora que le hizo ganar multitud de premios al mejor DVD del año, entre ellos el de Online Film Critics Society y el de Entertainment Weekly) la que clarificó la metáfora de la violencia como ruptura con la sociedad de consumo en que vivimos, heredada directamente de nuestros padres, que en un principio nadie pareció entender. Los beneficios derivados de la venta y alquiler de copias domésticas alcanzaron los 55 millones de dólares, mostrándose como uno de los más exitosos de toda la historia de la 20th Century Fox, hito que sirvió para que que una inversión inicialmente ruinosa llegara a dar un beneficio neto final de más de 10 millones de dólares. Ni Fincher se lo creía.

Justicia cósmica
Hoy por hoy, El club de la lucha está donde se merece: en un pedestal. Por valiente, por ser un entretenimiento controvertido pero saludable y por haber conciliado a crítica (que ahora sí habla maravillas del filme) y público, aunque haya sido diez años después. IMDB la sitúa como la décimo novena mejor película de todos los tiempos, sólo superada por tres obras más modernas (El caballero oscuro en noveno lugar, El retorno del rey en el décimo tercero y Ciudad de Dios en el décimo séptimo). Además, Total Film la nombró en 2007 Mejor Película desde 1997, la revista Empire la posicionó en 2006 como octava mejor película de todos los tiempos (sus lectores encumbrarían a Tyler Durden como el mejor entre 100 personajes cinematográficos históricos) y Premiere diría en 2007 que la vigésimo séptima mejor frase jamás pronunciada en el cine era: “La primera regla del Club de la Lucha es que no se habla del Club de la Lucha”.