viernes, 21 de julio de 2017

Música para festivales

La de León Benavente, por ejemplo:





jueves, 20 de julio de 2017

Aquí llega el sol del No Sin Música

Here comes the sun...

Tenemos debilidad por el más joven de todos, por aquel chico enclenque que entró en los Beatles cuando apenas le asomaba una pelusilla en el rostro. Agazapado ante los talentos creadores de Lennon y McCartney, despuntó poco en los principios, pero cuando empezó a hacerlo, su figura se agigantó. Y entonces, George Harrison compuso Here comes the sun. Aquí llega el sol. En un verso de este clásico, el beatle más tímido dice que "parece que hace años que estás aquí". Desde ya, es lo que sentimos con el No Sin Música Tan joven, tan nuestro. Y su crecimiento ha sido muy similar al de Harrison. Humilde en sus principios, casi sin hacer ruido. Asentándose hasta alcanzar la madurez. Y ya llevamos cinco años...

Menos mal que tenemos al No Sin Música porque es la prueba fehaciente de lo que tiene que ser un festival. Ante el pantagruélico desfile de artistas por dos, tres y hasta cuatro escenarios en otros festivales que creen que más es mejor, el festival del Puerto de Cádiz busca la mesura como medio de alcanzar la virtud. Pocos artistas, sin atosigar al público asistente, pero con un nivel de calidad muy equilibrado. Ese es el modelo a seguir porque de lo contrario, los festivales "mastodónticos" morirán de éxito. Y si no al tiempo.

Pero los inquietos chicos que organizan el No Sin Música saben qué ofrecer al personal. El line up que nos ha preparado el festival gaditano este año está preñado de grandes figuras, de nombres emergentes, de realidades consolidadas, todo con un denominador común: que los tres días de festival sean una celebración de la música por encima de todo. Ya lo decíamos en la previa del primer festival al que este medio asistió. Aquí, rezuma orgullo por la música.

Y vamos a meternos en harina. Tres días y tres cabezas de cartel: pop-rock que se balancea entre la furia y los medios tiempos; rock puro y castizo y sonidos indies. Amaral, Rosendo y Lori Meyers. No puede ser más acertada la elección ya que hay para todos los gustos. Además, tendremos delante nuestra a tres auténticas máquinas del directo, de esas que masacran (para bien) al espectador.

Y para acompañar a los primeros espadas, lujo tras lujo. Iván Ferreiro y Sidonie, magos del directo con nuevo material bajo el brazo, MClan, El Langui y Quique González (con Los Detectives), que adobarán otras salsas sonoras y que siempre son fiables y confiables en concierto, Coque Malla y Miss Caffeína, clásicos festivaleros y que arriban al Puerto de Cádiz con ganas de dejar su indeleble huella en este festival. Pero el público no dejará de disfrutar con las propuestas que completan el festival donde hay desde realidades contundentes como las de León Benavente y El Kanka (que vuelve después de su visita hace un par de ediciones) a Marío Díaz, Los Zigarros, Pájaro, The Electric Alley, Full, Depedro, Varry Brava o los portuenses de Furia Trinidad (qué ganas de escucharlos con She and the sunshine). En el cartel, podéis ver que la oferta no decae con gente como Sex Museum, Twanguero, Santísima, Man or Ants, Enseco, Guillermo Alvah y Los Predicadores, Detergente Líquido, The Grooves, Champagne o Random Thinking. Experiencias sonoras para todos y para todos los gustos.

La presencia de Furia Trinidad revela (por ejemplo) otro de los detalles por los que al No Sin Música se le tiene como uno de los mejores festivales del país: su gusto por cuidar, mimar y dar chance a los que juegan en el equipo local. Desde la experiencia del Off No Sin Música, donde plazas de la ciudad de Cádiz se llenan de conciertos de bandas de la zona, hasta la oportunidad que se le da a gente de aquí como Rock'n rolla, que tendrá ocasión de demostrarnos ese sonido tan contundente y americano. Ese cuidado del artista es definitorio de por qué este festival siente orgullo por la música.

Zarpa el No Sin Música y lo hace con un sol resplandeciente, como el que canta Furia Trinidad, como el que musitaba el gran George Harrison. Con inusitada expectación estaremos esperando la llegada del festival (del 20 al 22 de julio) que nos hace brillar en mitad del verano gaditano.

Para más info: https://www.nosinmusicafestival.es/



jueves, 13 de julio de 2017

Música para efemérides

Que dicen que es el Día del Rock pero para mi ese día son todos.

¡Dale Eddie!





sábado, 8 de julio de 2017

Sin rumbo

Hace un par de años, coincidí en un acto con uno de los jefazos de una de las más importantes cadenas hoteleras de las que están en el Novo. Tras un par de cervezas y media hora de charla me dijo: "Mira que he hablado con alcaldes y concejales de Turismo, con expertos en esta temática poseedores de toda la sabiduría. Pues eres el único que ha analizado a la perfección lo que le pasa a Chiclana".

No es por lanzarme flores, pero pretendo usar la crítica constructiva para mejorar un pueblo que está en coma desde hace treinta años. Y a los hechos me remito. Lo último, la cancelación in extremis de Alrumbo, festival que nació en Chiclana y cuya historia se resume en:

-Alrumbo nace y crece en Chiclana.
-Nadie apoya al festival desde el punto de vista institucional y se tienen que largar.
-Chipiona y Rota lo acoge y se desarolla de forma vigorosa.
-Vuelve a Chiclana con todas las bendiciones del mundo.
-Los vecinos de la zona se quejan, los hoteleros se quejan, algunos empresarios "turísticos" se quejan.
-El PSOE declara Hijo Adoptivo a uno de esos empresarios "turísticos" que siempre se quejan.
-Alrumbo se cancela.
-Alrumbo se celebrará en 2018 en otra ciudad que no sea Chiclana.

Mientras tanto, el pueblo se queda sin un inmejorable escaparate, más de 2.000 personas se quedarán sin trabajar y los artistas tendrán un hueco en esta semana que bien podrían aprovechar para haber cerrado otro bolo. Todo aspectos negativos. Los vecinos de la zona donde se iba a desarrollar el evento y esos empresarios "turísticos" son los únicos que ganan.

Creo que un día tendremos que sentarnos a repensar Chiclana. Así en su conjunto porque aún no nos hemos dado cuenta que vivimos en una ciudad fallida.



Música bailable

La de Chambers Brothers, por ejemplo...





viernes, 7 de julio de 2017

Música sofisticada

La de Massive Attack, por ejemplo...





jueves, 6 de julio de 2017

Música divertida

La de Marshall Crenshaw por ejemplo...





miércoles, 5 de julio de 2017

Cachitos de "periodismo" XXXVI

Buah, qué risas... Como los Hermanos Marx pero en versión chiclanera. Esto me lo pasa un espía por correo electrónico (que yo no puedo estar en todo, leches). No sé quién es el responsable de la redacción, pero lamentablemente algunos medios locales y provinciales la han replicado tal cual.

Muñoz ha dejado claro que con esta iniciativa “no se quiere hacer daño a las entidades, sino que el objetivo es facilitar a todos el cumplimiento de la normativa, ya que dicha normativa está publicada y su desconocimiento no exime de su cumplimiento, por lo que tenemos que abogar por el cumplimiento de esta normativa”.

Lo dicho, lo de la parte contratante y tal.



martes, 4 de julio de 2017

El gran escenario de Paula Gómez

Los cuatro estaban nerviosos. Entre la humareda del local y el "calor" humano rebosante de sudor y cerveza, los chicos comenzaron a tocar. Es imposible que alguno de los asistentes a aquel concierto medio improvisado de esos jóvenes pensara que algún día serían más grandes que Jesucristo... Pero no lo sé. No estaba en The Cavern de Liverpool allá por 1960, pero estoy completamente seguro que ninguno de los presentes en aquel primer concierto de The Beatles daba un chelín por aquellos greñudos.


A veces uno tiene la sensación de ver grandes estrellas en pequeños escenarios y con exiguas concurrencias. Después de muchos conciertos y actuaciones, creo que el sentido para identificar la calidad se me ha agudizado y en cierto modo, sé discernir lo que es bueno de lo que es una mediocridad. Y desde la primera vez que oí sobre un escenario a Paula Gómez, supe que ahí teníamos a una estrella. Las razones eran variadas: no es que fuera la protagonista de una revolución musical (tampoco estoy de acuerdo en que hayan existido, creo más en la simple evolución) ni que presentara ante el público algo que no hubiésemos visto antes. Pero Paula sabe mimar su producto. Sabe cómo ofrecértelo. Sabe sacarle partido a sus dos principales cualidades como músico: su pulso compositivo y su voz llena de recovecos sonoros. Cuando la maquinaria de Paula Gómez echa a andar es cuando nos damos cuenta que la estrella está ahí, ante nosotros.

El fulgor de esta estrella llegó hace unos días a un escenario curioso: un antiguo molino de mareas del siglo XIX localizado en el Caño de Zaporito de San Fernando. Ahora reutilizado como centro cultural, las piedras de este edificio histórico fueron testigos de una gran noche de Paula Gómez. A puntito de sacar nuevo disco, la chiclanera funcionó en modo acústico con un surtido de canciones que rayan en el intimismo y pellizcando en el blues, el soul y el pop, terrenos perfectamente abonados para la voz amplia y torrencial de Paula. Una cualidad vocal que la cantante ha sabido domar, modular, hasta el punto que es su gran seña de identidad.

Como soy fan de Paula, poco malo puedo decir. Sabe componer música y letra. Ahí están absolutos temazos como Go away, Pequeño escenario (delicadeza arrasadora), In a moment o For the music. Aunque el concierto rozó cotas de lirismo inimaginable con mi canción preferida de su repertorio: Lies. Escuchen este tema (lo pueden encontrar en Música para berenjenas, nuestra playlist de Spotify) y verán que no exagero cuando digo que cualquier estrella daría lo que fuera por componer ese auténtico diamante. Y ahora sí, la crítica negativa, que no lo es tanta. Paula sabe mover al personal. Ella misma tiene ganas de juerga sobre el escenario porque tiene una gran conexión con el público. Pero para ello necesita más temas que abandonen los medios tiempos y la balada para centrarse en canciones con más marcha. Sabe hacerlo: Easy o For the music son dos ejemplos, donde se la ve cómoda y encantada de azuzar al personal con dosis de vitalidad. Ya ven qué crítica... El resto del recital en el Zaporito fue una muestra de que queremos más de Paula Gómez. Ella ya está preparada para dar un paso adelante en una carrera segura y bien pensada. Así se construyen las estrellas. Así queremos disfrutarla.

Cuando alzamos la mirada y vemos en el firmamento una estrella, la disfrutamos tal cual es. Sin embargo, cuando dejamos de observarla, esa estrella sigue siendo lo que es. A Paula Gómez le pasa lo mismo. Es estrella, aunque muchos no la observen lo suficiente.

Fotos: @zuhmalheur



lunes, 3 de julio de 2017

El poder de uno

Uno. En ocasiones solo es necesario un único individuo para hacer que las cosas cambien, que funcionen, que vayan por la buena senda. Cuando Rosa Parks se sentó en aquel asiento de autobús reservado para los blancos, no consiguió acabar con el racismo pero trazó el camino para conseguirlo. Cuando aquel alemán que se negó a hacer el saludo fascista en pleno auge del nazismo, supimos que había esperanza.


Hace falta solo el poder de uno para conseguir celebrar algunas hazañas. Y un logro absolutamente asombroso es hacer que las Humanidades calen en un sistema educativo como el español, que desprecia este conocimiento. Corrijo, son los gobernantes los que menosprecian disciplinas como la Historia, el Arte, la Filosofía, las lenguas clásicas, la Música o el Teatro. Por eso, es digno de encomio la labor de muchos docentes que no cejan en el empeño de inculcar el gusanillo de las artes escénicas entre el alumnado. Son muchos en el país que se dedican con denuedo a conseguirlo, pero en Chiclana contamos con don José Raya, profesor del CEIP José de la Vega y que lleva toda la vida dedicado a sus dos grandes pasiones: la educación/formación y el teatro.

Desde hace años, Pepe acaba los cursos no con una fiesta. Bueno, sí lo es, pero de otro tipo. Él (y su equipo, no lo olvidemos), prepara durante todo el año con los chavales una obra de teatro. La Historia local y regional ha sido uno de sus temas favoritos: los niños se lo pasan bien y aprenden. ¿Para qué más? Pero este año, último como docente (cuánto se le echará de menos), se ha desatado: ha preparado un musical... donde todo todo, lo hacen los alumnos. Cantan, bailan, interpretan, gozan...

La mariposa sin alas es el título de este espectáculo único con el que más de una veintena de chavales han tomado el pulso al teatro, a la danza, a la música, al dominio de las sensaciones del actor, al manejo del propio cuerpo... Se han desenvuelto como profesionales gracias a la mano maestra (nunca mejor dicho) de Pepe Raya, que ha compuesto una historia deliciosa desarrollada de forma vigorosa y luminosa por sus actores. No había play back, no había música pregrabada. Todo sucedía en el momento y el resultado fue pura magia.

A veces el poder de uno fructifica en una semilla que bien cuidada puede germinar en un milagro. La educación nos enseña el camino. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos el seguirlo. Mientras tanto, agradezcamos a Pepe Raya (y muchos como él), los servicios prestados. Tienes que estar orgulloso de lo obtenido, amigo.


Fotos: @zuhmalheur



De acuerdo con su propio demonio

ΚΑΤΑ ΤΟΝ ΔΑΙΜΟΝΑ ΕΑΥΤΟΥ

El recuerdo del héroe llevado por su propio demonio. O visto de otra forma, fiel a su espíritu, fiel a sí mismo. Así reza el lema del mito en Père Lachaise. Así era James Douglas Morrison...





¿Por qué quieres trabajar en...?

La enésima solicitud de empleo y me preguntan por qué quiero trabajar en esa empresa. Mi respuesta:

"Primero porque estoy desempleado. Es de perogrullo, pero si queréis que os escriba algo para haceros la pelota, lo hago. Sin embargo, creo que para el puesto es mejor contar con alguien sincero y práctico como yo. Vamos a dejarnos de tonterías y a valorar la experiencia de cada uno de los candidatos. Eso sí, estáis en expansión, tendría muchas posibilidades de progresar como profesional, blablaba...".

La pregunta de cuáles son mis expectativas salariales también mola y mi contestación...

"Muchas, altísimas. Pero pagaréis lo que os de la gana".

Seguro que me seleccionan.